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5 razones por las que toda familia debe tomar leche

La humanidad ha consumido leche desde tiempos inmemoriales. La lista de sus beneficios es larga. Aquí mostramos cinco de ellos.

El consumo de leche y sus derivados se ha extendido por todo el mundo desde los inicios de la humanidad. Sus beneficios se han intuido desde temprano en la historia, pero con el desarrollo en las últimas décadas de las ciencias de la nutrición se conocen con más exactitud sus aportes a la salud.

La leche es fuente de vitaminas y minerales, de proteínas para los músculos y de carbohidratos como energía. Es ideal para mantener el esqueleto en buenas condiciones, gracias a que es uno de los alimentos con mayor cantidad de calcio por porción. Es además un alimento versátil y la tecnología ha ampliado la variedad de sus presentaciones: entera, descremada, deslactosada, enriquecida, orgánica, con sabores…

La lista de beneficios de la leche es larga. Aquí mostramos cinco de ellos.

Contiene calcio que ayuda a fortalecer los huesos
La leche se la asocia directamente con la salud porque es rica en calcio. Este mineral cumple varias funciones en el cuerpo, pero la principal es fortalecer huesos y dientes: una dosis diaria adecuada ayuda a prevenir la osteoporosis (el debilitamiento de los huesos, hasta hacerlos propensos a fracturarse).

Según la edad y el sexo, la ingesta diaria de calcio debe estar entre 1.000 y 1.200 miligramos, de acuerdo con la Fundación Nacional de Osteoporosis, de Estados Unidos. Sin embargo, pocas personas ingieren la cantidad de calcio recomendada. En España, por ejemplo, 78% de los adultos y 37% de los niños toman menos de las dos raciones de lácteos por día aconsejadas, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid.

Una taza de leche (alrededor de 240 mililitros) aporta 300 miligramos de calcio, de los cuales alrededor de 30% es absorbido por el intestino delgado. La vitamina D (calciferol) presente en la leche hace que esa absorción sea mayor, mientras que el magnesio ayuda a fijar el calcio en los huesos. Por esta razón, la leche que se consigue en los mercados está fortificada con más contenido de vitamina D y magnesio.

Es fuente de proteínas
Los aminoácidos son la base de las proteínas y estas, a su vez, forman los músculos. La leche contiene aproximadamente ocho gramos de proteínas por porción (una taza) y casi todos los aminoácidos esenciales (los que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y, por lo tanto, hay que obtenerlos de los alimentos); de allí que la leche sea un alimento clave para mantener y hacer crecer los músculos.

Las principales proteínas que posee la leche son las caseínas y las proteínas del suero. Ambas se caracterizan por ser de fácil digestión, por favorecer la absorción de los minerales (en especial el calcio y el hierro).

Una mayor musculatura acelera el metabolismo y, con ello, el consumo de calorías, que a su vez mantiene bajo control el peso corporal. Cuando se ingiere leche descremada, a los beneficios de las proteínas se les añaden los de un menor consumo de grasas (la leche entera tiene alrededor de 4% de grasa por porción, mientras que la descremada se reduce a 1% o menos).

Aporta varios nutrientes
La lista de nutrientes de la leche da cuenta de su riqueza: seis vitaminas (A, B-1, B-2, B-3, B-12 y D), proteínas, grasas, calcio, potasio, fósforo, sodio, magnesio, hierro y otros nutrientes en pequeñas cantidades. Esto hace de la leche un alimento muy importante para la salud.

Las vitaminas que destacan en la leche son la B-12 y la B-2, seguida de la A, la B-3 y la B-6. En el caso de la vitamina D, la leche es privilegiada, pues aunque la posee en poca cantidad, muy pocos alimentos la contienen.

Está vinculada con el control de la diabetes
Varios estudios científicos han confirmado que la leche puede reducir la incidencia de diabetes tipo 2, que se desarrolla en la adultez. Se trata del estudio de las mujeres saludables (Healthy Women’s Study), el estudio de las enfermeras (Nurses Study) y el Estudio Multiétnico sobre la Ateroesclerosis (MESA, por sus siglas en inglés), los tres llevados a cabo en Estados Unidos; en Europa, la Investigación Europea Prospectiva sobre Cáncer y Nutrición (EPIC, en inglés).

El efecto benéfico de la leche para reducir la diabetes se debe a que la lactosa (el azúcar de la leche) induce al páncreas a producir menos insulina, en contraste con otros alimentos, que tienen glucosa.

Es un alimento para todos
La leche es beneficiosa para personas de cualquier edad y un alimento que se consume casi en su estado original y con un mínimo procesamiento. También contiene agua, por lo que ayuda a prevenir que el cuerpo se deshidrate.

En el caso de los niños, la incorporación de la leche a su dieta ayuda a fortalecer su sistema inmunológico y favorece el aumento de la estatura: por cada 245 mililitros de leche al día que se añaden a la dieta, un niño puede crecer 0,4 centímetros adicionales al año, de acuerdo con el documento “La leche como vehículo de salud de la población”, publicado por la Federación Española de la Nutrición y por la Fundación Iberoamericana de Nutrición.

Además, actualmente la tecnología ha permitido que más personas consuman diversas presentaciones de la leche de acuerdo con sus necesidades y preferencias, como las personas que no toleran la lactosa o quienes quieran consumirla con poca grasa.

Deliciosa, nutritiva y versátil: así es la leche, el alimento que ha beneficiado a la humanidad durante miles de años.

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